Años después, el 10 de octubre de 1990, se lo designo un sector del parque nacional como reserva natural estricta. Este Parque Nacional Baritú es una valioso enclave para la conservación de una de las regiones de mayor biodiversidad de la Argentina: la selva de montaña o Yungas. El aislamiento geográfico, las escasas vías de transito y la ausencia de grandes explotaciones productivas, permite que sus ambientes naturales permanezcan casi intactos, Los cordones montañosos obligan a la condensación a la humedad aportada por los vientos provenientes del este. De esta forma, se generan las condiciones para el desarrollo de una vegetación selvática que cubre las montañas. Al enfrentar los cordones montañosos, los vientos húmedos se ven obligados a ascender y a enfriarse. La humedad que proviene de las precipitaciones permite que la vegetación adquiera características selváticas. La mayoría de las especies arbóreas pierden sus hojas durante el invierno y el conjunto toma un aspecto gris verdoso pero, durante la primavera, antes de las lluvias, muchas de ellas se cubren de flores ofreciendo un espectáculo de gran belleza, como el brindado por los lapachos rosados y amarillos.
domingo, 27 de noviembre de 2016
Parque Nacional Baritú
Años después, el 10 de octubre de 1990, se lo designo un sector del parque nacional como reserva natural estricta. Este Parque Nacional Baritú es una valioso enclave para la conservación de una de las regiones de mayor biodiversidad de la Argentina: la selva de montaña o Yungas. El aislamiento geográfico, las escasas vías de transito y la ausencia de grandes explotaciones productivas, permite que sus ambientes naturales permanezcan casi intactos, Los cordones montañosos obligan a la condensación a la humedad aportada por los vientos provenientes del este. De esta forma, se generan las condiciones para el desarrollo de una vegetación selvática que cubre las montañas. Al enfrentar los cordones montañosos, los vientos húmedos se ven obligados a ascender y a enfriarse. La humedad que proviene de las precipitaciones permite que la vegetación adquiera características selváticas. La mayoría de las especies arbóreas pierden sus hojas durante el invierno y el conjunto toma un aspecto gris verdoso pero, durante la primavera, antes de las lluvias, muchas de ellas se cubren de flores ofreciendo un espectáculo de gran belleza, como el brindado por los lapachos rosados y amarillos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)